Serie · Parte 3
Call y put: los cuatro escenarios que existen
Tortuga Trades · · 7 min
«¿Compro una call o una put?» es la pregunta con la que llega casi todo el mundo a las opciones. Y es la pregunta equivocada — no porque las respuestas sean malas, sino porque da por hecho que las opciones solo se compran. En la parte 1 vimos que todo contrato tiene dos lados; combinando comprar o vender con call o put salen exactamente cuatro posiciones posibles. Cuatro. No cuarenta, no cuatrocientas. Y quien tiene claras las cuatro puede entender cualquier estrategia que le cuenten después, porque todas —todas— son combinaciones de estas piezas.
Las reglas del mapa
Antes de recorrer las casillas, las dos reglas que ordenan todo lo demás. Ya salieron en las partes 1 y 2, pero merecen quedar grabadas, porque con estas dos frases se deduce el resto del artículo:
- Una call es el derecho a comprar a un precio pactado. Una put, el derecho a vender a un precio pactado. Call compra, put vende — así de corto.
- Quien compra el contrato paga la prima y decide. Quien lo vende cobra la prima y queda obligado a cumplir si el otro ejerce. El dinero y la libertad viajan en sentidos opuestos.
Seguimos con la misma empresa de las partes anteriores: Verizon cotizando a 47 $ y contratos de 100 acciones. La call que vamos a usar es literalmente la de las partes 1 y 2 —strike 50 $, prima 2 $ por acción—, así que esas cifras ya te suenan. La put es la novedad: strike 45 $, prima 1 $. Cada prima que se cruce aquí son 200 $ o 100 $ de verdad.
Los dos lados de la call
Compras una call (strike 50): pagas por la subida
Es la operación que desmontamos entera en las dos primeras partes, así que aquí va el resumen con su cuenta. Pagas 200 $ hoy por el derecho a comprar a 50 $. Si Verizon no llega a 50, tu derecho muere sin valor. Si llega pero se queda corto, recuperas migajas. Para ganar de verdad necesitas que pase de:
Ese número —strike más prima— es el punto de equilibrio, y es el mismo 52 $ del gráfico de las tres zonas de la parte 2. Comprar una call no es apostar a que sube: es apostar a que sube más de lo que ya has pagado.
Vendes una call (strike 50) teniendo las acciones: cobras por el techo
Ahora date la vuelta y mira el mismo contrato desde el otro lado. Tienes 100 acciones de Verizon y le vendes a otro el derecho a comprártelas a 50 $. Cobras 200 $ hoy — dinero real, en tu cuenta esta tarde. ¿Qué puede pasar? Si Verizon no llega a 50, te quedas la prima y las acciones, y puedes repetir la jugada el mes que viene. Si pasa de 50, entregas las acciones al precio pactado; con los 2 $ de prima que ya cobraste, es como haberlas vendido a 52.
Fíjate en el cambio de temperamento: el comprador necesita que pase algo; el vendedor cobra por que no pase nada. Son la misma operación y dos maneras opuestas de estar en el mercado.
Los dos lados de la put
Compras una put (strike 45): pagas por un seguro
La put invierte el sentido del derecho: ahora pagas por poder vender a un precio pactado. ¿Cuándo quieres eso? Por dos motivos distintos. El habitual, y el que usa esta serie: tienes acciones de Verizon y te inquieta una caída. El otro: no las tienes y apuestas a que cae — por eso la tabla de más abajo, que mide el contrato a solas, dice que te va bien si Verizon baja de 44. Por 100 $ compras el derecho a venderlas a 45 $ pase lo que pase: si Verizon se hunde hasta 30, tú sigues vendiendo a 45. Es, literalmente, el seguro del coche — pagas la póliza esperando no usarla nunca, y si el año termina sin sustos, esos 100 $ fueron el precio de dormir tranquilo.
Vendes una put (strike 45): cobras por comprometerte a comprar
Y llegamos a la casilla más interesante de las cuatro — la que menos gente entiende y la que más usaremos en esta serie. Vendes una put y cobras 100 $ hoy. ¿A cambio de qué? De comprometerte a comprar Verizon a 45 $ si su dueño decide vendértela, cosa que solo hará si la acción cae por debajo.
Dicho así suena a trampa: cobras cuatro duros por arriesgarte a comprar algo que cae. Pero dale la vuelta. ¿Y si 45 $ es un precio al que ya querías comprar Verizon de todas formas? Entonces el trato cambia de cara: si la acción nunca cae hasta ahí, te pagan 100 $ por esperar sentado; si cae y te la asignan, compras la acción que querías, al precio que querías, y encima con descuento:
Ese descuento de la prima sobre el precio de compra es la cuenta central de media serie — y de la guía del precio medio tras una asignación, cuando toque hacerla con varias primas acumuladas.
El mapa completo, en una tabla
| Posición | Prima | Tu papel | Te va bien si… |
|---|---|---|---|
| Compras call | La pagas (200 $) | Decides comprar a 50 $ | Verizon sube por encima de 52 $ |
| Vendes call cubierta | La cobras (200 $) | Obligado a vender a 50 $ | Verizon se queda por debajo de 50 $ (o entregas a 52 $ efectivos) |
| Compras put | La pagas (100 $) | Decides vender a 45 $ | Verizon cae por debajo de 44 $ |
| Vendes put | La cobras (100 $) | Obligado a comprar a 45 $ | Verizon aguanta (te quedas la prima) o cae y compras a 44 $ efectivos |
Y ahora, la simetría que casi nadie cuenta. Mira los números otra vez, contrato por contrato. En la call, el comprador necesita que Verizon pase de 52 y el vendedor cubierto entrega a 52 efectivos. En la put, el comprador empieza a ganar por debajo de 44 y el vendedor compra a 44 efectivos. Es exactamente el mismo número, visto desde lados opuestos del mostrador. Lo que uno paga por poder decidir es, céntimo a céntimo, lo que el otro cobra por esperar.
Léelo dos veces si hace falta: cuando esta simetría hace clic, las opciones dejan de parecer un truco y empiezan a parecer lo que son — un mercado donde se compra y se vende tiempo.
¿Y cuál de las cuatro es para ti?
Con honestidad: las dos de la fila de abajo, las que cobran. Comprar opciones exige acertar tres cosas a la vez —la dirección, el tamaño del movimiento y el plazo— y la parte 2 ya enseñó lo caro que sale acertar solo la dirección: Verizon subió un 4 % y el comprador lo perdió todo. Vender, en cambio —una put respaldada con efectivo, una call respaldada con acciones—, cobra por esperar precios a los que de todas formas querías operar. Es más lento. Es francamente más aburrido. Y es mucho más fácil de sostener mes tras mes, que es lo único que importa a largo plazo.
Siguiente parada: llevas tres artículos viendo primas de 200 y de 100 dólares como si fueran cifras limpias, y no lo son. Qué cobras exactamente cuando cobras una prima —con sus comisiones, su calendario y el compromiso que viaja de polizón— es la parte 4.